¿CÓMO SABER QUE TENEMOS UNA RECAÍDA, CRISIS O EXACERBACIÓN DE ESCLEROSIS MULTIPLE?

La forma más frecuente de esclerosis múltiple es aquella que debuta con recurrencias y remisiones que definen episodios con deterioro en la función neurológica seguidos por recuperación, la cual puede ser parcial o completa. Estos episodios que dominan  los primeros años de enfermedad son definidos como “crisis”  y son importante objetivo del tratamiento en esclerosis múltiple.

Se define, entonces, como crisis a los déficit neurológicos que afectan una nueva función, o que deterioran una función previamente afectada. La  duración  de este proceso es mayor a 24 horas, usualmente estos episodios duran  días  y hasta semanas. El compromiso que generen en la función normal, permitirán graduar su severidad.

Es así como síntomas transitorios relacionados a hormigueos o adormecimientos en un miembro no tendrán el mismo impacto que una pérdida significativa de la visión o incapacidad para caminar. Evaluar este aspecto es sustantivo para poder definir la necesidad de tratamiento para las crisis. Este tratamiento incluye el uso de corticoides a dosis altas, de preferencia por administración endovenosa y en algunos casos agudos el uso de plasmaferesis u otros tratamientos. Existen condiciones en las que déficits neurológicos transitorios, reales o aparentes pueden ser expresados por la persona con esclerosis múltiple. Las crisis o ataques pueden ser de un solo síntoma o varios síntomas  a la vez, dependiendo del lugar y de la multifocal facilidad de las lesiones.

Estos ataques deben ser distinguidos de los empeoramientos transitorios que pueden ser acompañantes de infecciones, fatiga y fiebre. En particular, debe ser investigada la posibilidad de infección, en especial, la infección urinaria, la cual  se presenta como un disparador frecuente de los síntomas. Si el control de estos factores permite la resolución de los síntomas, estaríamos frente a una pseudo exacerbación, que puede generar transitorios deterioros de la trasmisión de las señales  a través del sistema nervioso, sin significar, necesariamente, la presencia de una nueva lesión o exacerbación de los mecanismos inmunológicos

Por: Dr. Darwin Vizcarra

Médico Neurólogo