Causas

blog14A pesar de que la causa exacta de la EM se desconoce, muchos científicos creen que la destrucción de la mielina es el resultado de una respuesta anormal del sistema inmunológico hacia el propio organismo. Normalmente, el sistema inmunológico defiende el organismo de «invasores» ajenos como por ejemplo los virus y bacterias. En las enfermedades autoinmunes, el organismo ataca sin advertencia su propio tejido. En la EM, la sustancia atacada es la mielina.

La causa específica de la EM es desconocida, pero podrían contribuir a su desarrollo factores genéticos y/o ambientales. Algunas hipótesis han señalado que la EM podría tener un origen viral, aunque por el momento no se dispone de pruebas científicas fiables indicativas de que un virus específico cause el proceso.

Aunque no se conozca realmente la causa, se sabe con certeza que ocurre una alteración de la función del sistema inmunitario que afecta de manera decisiva a la enfermedad. En la EM, se dan procesos inflamatorios que lesionan las vainas de mielina y los oligodendrocitos (células encargadas de generar y mantener las vainas de mielina de los axones en el SNC).

¿Cómo ocurre este proceso?

Nuestro sistema inmunitario es el encargado de proteger al organismo de todos los tipos de infecciones. Cuando los leucocitos –células inmunitarias específicas y células inmunitarias activadas o “macrófagos”- atacan a microorganismos extraños (bacterias, virus, parásitos y hongos) se producen reacciones inflamatorias. Esta defensa está coordinada por los denominados “linfocitos T”, una variedad de leucocito producido en la médula ósea.

En las enfermedades autoinmunitarias, como es la EM, los linfocitos T no reconocen como propias a ciertas estructuras celulares, tomándolas por agentes “extraños” y preparándose para destruirlas: este fenómeno se denomina activación de los linfocitos T. En cuanto los linfocitos T son activados, pueden penetrar en el SNC para atacar a las células nerviosas.

¿Cómo se dañan las células nerviosas?

Las células nerviosas poseen unas fibras largas, delgadas y flexibles (axones) que permiten la transmisión de impulsos –señales eléctricas- a lo largo del nervio; de este modo, el encéfalo puede comunicarse con las distintas partes del cuerpo.

Tanto en el encéfalo como en la médula espinal, las fibras nerviosas están rodeadas por una capa externa aislante denominada mielina.

Se trata de una vaina de grasa protectora, interrumpida periódicamente por los llamados “nódulos de Ranvier” que permiten la transmisión a gran velocidad de las señales eléctricas (mensajes) al saltar de uno a otro y no tener que desplazarse a lo lardo de toda la longitud de la fibra.

Cuando los linfocitos T se activan, atacan a las células nerviosas en un proceso en el que también intervienen macrófagos (otras células defensivas), dañando la capa de mielina (desmielinización) e impidiendo que los impulsos nerviosos se desplacen por los nervios con la misma rapidez o, incluso, que lleguen a transmitirse. Esta ralentización o bloqueo da lugar a los síntomas de la EM.

Si la inflamación provocada por el ataque de los linfocitos T cubre una región grande, se producen cicatrices denominadas placas.

Por otro lado, investigaciones recientes han demostrado que en la EM no sólo se destruyen las vainas de mielina, sino que también ocurre un daño axonal. Este fenómeno también parece estar asociado, al menos en parte, a la existencia de inflamación y ocurre desde las fases iniciales de la enfermedad. El daño axonal contribuye en gran medida a la neurodegeneración y a la acumulación de discapacidad.

Síntomas

Hay que tener en cuenta que no todos tendremos todos los síntomas o la mayoría de ellos. Hay personas que sólo tienen uno, dos a lo más, otras que tienen muchos más, otras que no tienen ninguno. Es importante tener en cuenta que los síntomas pueden ser permanentes o pueden ir y venir. Recuerden que en ocasiones podemos tener un síntoma por un tiempo y de un momento a otro desaparece.

Como sabemos la esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune que afecta el cerebro y la médula espinal (sistema nervioso central)

La  (EM) afecta más a las mujeres que a los hombres. El trastorno se diagnostica con mayor frecuencia entre los 20 y 40 años de edad, pero se puede observar a cualquier edad. La EM es causada por el daño a la vaina de mielina, la cubierta protectora que rodea las neuronas. Cuando esta cubierta de los nervios se daña, los impulsos nerviosos disminuyen o se detienen.

El daño al nervio es causado por un proceso inflamatorio que afecta a la mielina y   ocurre cuando las células inmunitarias del propio cuerpo atacan el sistema nervioso. Esto puede ocurrir a lo largo de cualquier área del cerebro, el nervio óptico o la médula espinal.

No se sabe exactamente qué hace que esto suceda. El pensamiento más frecuente es que los culpables son un virus o un defecto genético, o ambos. Es posible que los factores ambientales tengan alguna influencia.

Los síntomas varían porque la localización y magnitud de cada ataque, crisis o exacerbación pueden ser diferentes. Los episodios pueden durar días, semanas o meses y se alternan con períodos de reducción o ausencia de los síntomas (remisiones).

La fiebre, los baños calientes, la exposición al sol y el estrés pueden desencadenar o empeorar los ataques.

Debido a que los nervios en cualquier parte del cerebro o la médula espinal pueden resultar dañados, podemos tener síntomas en muchas partes del cuerpo.

Síntomas musculares:

–       Pérdida del equilibrio

–       Espasmos musculares

–       Entumecimiento o sensación anormal en cualquier área del cuerpo.

–       Problemas para mover los brazos y las piernas.

–       Problemas para caminar.

–       Problemas con la coordinación y para hacer movimientos pequeños.

–       Temblor en uno o ambos brazos o piernas

–       Debilidad en uno o ambos brazos o piernas

Síntomas vesicales e intestinales:

–       Estreñimiento y escape de heces

–       Dificultad para comenzar a orinar

–       Necesidad frecuente de orinar

–       Urgencia intensa de orinar

–       Escape de orina (incontinencia)

Síntomas oculares:

–       Visión doble

–       Visión borrosa

–       Molestia en los ojos

–       Movimientos oculares rápidos e incontrolables.

–       Pérdida de visión (usualmente afecta un ojo a la vez)

Otros síntomas

–       Entumecimiento,

–       Hormigueo o dolor:

–       Dolor facial

–       Espasmos musculares dolorosos

–       Sensación de picazón, hormigueo o ardor en brazos y piernas

Otros síntomas importantes a tener en cuenta

–       Disminución del período de atención, de la capacidad de discernir, problemas de memoria.

–       Dificultad para razonar y resolver problemas.

–       Depresión o sentimientos de tristeza.

–       Mareos o pérdida del equilibrio.

–       Hipoacusia

Síntomas sexuales:

–       Problemas de erección

–       Problemas con la lubricación vaginal

Síntomas del habla y de la deglución:

–       Lenguaje mal articulado o difícil de entender.

–       Problemas para masticar y deglutir.

 

La Fatiga es un síntoma común y molesto que no responde a ninguna actividad, con frecuencia es peor al final de la tarde.

Para tener en cuenta

Los síntomas de la esclerosis múltiple pueden simular los de muchos otros trastornos neurológicos. La enfermedad se diagnostica descartando otras afecciones.

El médico puede sospechar de esclerosis múltiple si hay disminución en el funcionamiento de dos partes diferentes del sistema nervioso central (como los reflejos anormales) en dos momentos diferentes.

Un examen neurológico puede mostrar disminución en la función nerviosa en un área del cuerpo o diseminación sobre muchas partes del cuerpo. Esto puede abarcar:

Reflejos nerviosos anormales

Disminución de la capacidad para mover una parte del cuerpo.  Sensibilidad anormal o disminuida.

Un examen ocular puede mostrar:

Respuestas anormales de la pupila

Cambios en los campos visuales o en los movimientos oculares.

Disminución de la agudeza visual.

Problemas con las partes internas del ojo.

Movimientos oculares rápidos provocados por movimiento del ojo.

De: Federación Esclerosis Múltiple España (enero 2015)